Alguien tendrá que morir, estoy ansioso, y esa mujer me está mirando, -creo tener mi siguiente víctima,. Me acercare a ella-Buenas tardes, ¿me puedo sentar, mientras espera el autobús?
Ella solo volteó la cara. Yo estaba aun más ansioso, ella tenía que ser la siguiente. Así que tenía que ganarme su confianza...
-¿Hacia dónde se dirige?
Se le dibujo una sonrisa, pero aquella sonrisa era rara, me parecía conocida, ¿De quién era esa sonrisa?, me pregunté.
-Iré a mi casa, y ... usted... ¿a qué lugar se dirige?
-No tengo un lugar preciso, solo salí a distraerme
-Y... ¿qué hace para distraerse?
-Camino
-Y... ¿Qué harás ahorita?
-mmm... nada...
-¿Quieres acompañarme a mi casa?, ¡claro! ... si tienes tiempo...
-Pues no tengo nada que hacer, pues, sí
-Bueno, nos vamos en el autobús que viene atrás
Ya estoy en el autobús, esta presa será fácil, no la puedo perder de vista, ella esta tres lugares adelante de mi.
Vamos a bajar, espero que no haya nadie en casa.
-¿En tu casa no hay nadie?, no hay ruido
-No, vivo sola... ¿Quieres pasar?
Entrando, la casa estaba oscura, es amplia y las paredes eran altas, tenía un tono de café oscuro, la luz era suave, esa casa era grande, con una escalera negra, era... era como la casa que había soñado hace algunos días, eso empezó a preocuparme pues en ese sueño casi lograban matarme, pero no... no creo. Solo quiero ver la sangre saliendo de esa mujer.
-Ponte cómodo, voy a la cocina... ¿Quieres agua?
-Si, por favor
Ya tengo su confianza, ahora es el momento...
-Solo había refresco
-Gracias
-Estas muy solo aquí... ¿me acompañas a la cocina?
-Bueno, pero llévame
-Solo sígueme, no te vayas a perder...
Me guiño el ojo... creo que ella tiene otros planes... Seguiré su juego y luego empezará el mío. La seguí hasta la cocina, identifiqué donde estaban los cuchillos y alisté los que yo llevaba, me quedé alejado de ella para que me diera tiempo de acomodar los cuchillos.
-Ven acércate, no te comeré, al menos que tú quieres
Si, definitivamente tenía otros planes. Me acerqué a ella... Todavía me seguía preguntando ¿quién tenía la misma sonrisa?.
Ella empezó a acariciarme... poco a poco se fue acercando hasta que llegó a mi cuello, eso empezaba a provocarme... entre las caricias y besos no me percate que ya no tenía puesta la camisa y que solo un tirante sostenía el vestido de aquella mujer. Se detuvo...
-¿Puedo apagar la luz?
Eso era perfecto. Ni siquiera le respondí, y apago la luz, se acercó de nuevo y seguimos... después de unos minutos se escuchó caer un cuadro en ese momento ella ya no estaba en la cocina. No podía ver nada, todo estaba oscuro. Escuchaba que alguien corría pero no lo veía, caminé hacia donde estaba el apagador... encendí la luz y busqué los cuchillos que ahí estaban , ¡No había nada!, solo muebles vacíos. Traté de encontrar los demás apagadores, ya había encontrado el de la sala. Cuando estaba por ir al siguiente cuarto se fue la luz, eso estaba mal, no sabía en donde estaba y aquel sueño no me ayudaba para poder salir de esa casa. Cada vez más rápido, me empezaba a dar frío, sentía que alguien me estaba mirando...
Ella estaba ahí, y se acercó un poco más...
-Te estaba buscando, no encontré velas, espero que la oscuridad no te moleste. Ella me empezó a besar... me llevó a un cuarto, caímos en la cama. Y empece a jugar su juego... después iniciaría el mío...
La acaricié... ella estaba sobre mi, se sentó y yo me acerqué para besarle... ahí es donde sentí... sentí como algo se introducía... era un cuchillo, sentía como poco a poco mi sangre salía de mi cuerpo y mi alma abandonaba el lugar...

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